Entonces, ¿qué desayunas? (desayunos sin gluten y sin lácteos)

bol-avena
Desde hace varios años no tomo lácteos, ni azucares, ni harinas refinadas y  desde hace menos tiempo no tomo gluten. Y una de las preguntas más habituales entre mis conocidos suele ser “entonces, ¿qué desayunas?”. A la mayoría de la gente nos resulta difícil pensar en algo que no sea el clásico café con leche y tostadas o unos cereales (refinados) con leche. Pero la verdad es que no hace falta ser celíaco o intolerante a la lactosa para disfrutar de unos desayunos diferentes y mucho más saludables.
Os voy a contar cuáles son mis opciones favoritas, aunque las posibilidades son infinitas, sólo hay que tener ganas de variar y sobre todo de sentirse mejor.
Ya os adelanté que mi desayuno comenzaba con agua con limón en ayunas y con un té verde como alternativa al café con leche, por lo que paso directamente al resto de mi desayuno.
Como primera opción y sobre todo si me apetece algo caliente, me preparo un bol de cereales sin gluten (mijo, trigo sarraceno, quinoa,…), cocino los cereales en un cacito con bebida de arroz integral (o agua) durante 3-5 minutos, (en copos se cocinan antes y a mi particularmente me gustan más) y queda como una papilla, que aunque al principio puede parecer poco apetecible, es de lo más reconfortante. A esta “papilla” suelo añadirle fruta (plátano, manzana, pera, arándanos o frambuesas), frutos secos crudos sin tostar (nueces o almendras) y semillas (chia o lino).
NOTA: Para aprovechar bien el valor nutricional de las semillas hay que masticarlas muy bien y/o ponerlas en agua la noche anterior para que suelten una especie de gel.
Una segunda opción es desayunar fruta de temporada. Esta opción la utilizo cuando estoy fuera de casa y/o  cuando no tengo más ingredientes a mano. Le suelo añadir unos frutos secos para que sea un desayuno más completo.
Y por último, cuando me apetece algo refrescante o depurativo o simplemente revitalizante me preparo un batido verde.
Los batidos verdes y los zumos verdes están muy de moda porque son una buena  manera de tomar más fruta y verdura para quien no le resulte fácil hacerlo o para los que no tenemos este problema, es una forma más en la que tomarla. Es fácil entrar en una rutina de dos o tres ensaladas y aburrirse. Yo los tomo como desayuno o como aperitivo.
Prefiero los batidos verdes a los zumos verdes por varios motivos:
  • En los batidos se aprovecha toda la fruta y la verdura, es decir, toda la fibra, por lo tanto son más saciantes.
  • Las batidoras de vaso que se utilizan para los batidos verdes son más pequeñas y por lo tanto es más fácil buscarles un sitio en la cocina que a los extractores que se usan para los zumos verdes.
  • Los batidos verdes son más económicos, porque se necesita menos fruta y verdura al aprovecharla entera y porque la batidora también es más asequible que el extractor.
Mis batidos verdes favoritos son los siguientes:
Batido 2: 1 manzana,  1/2 pepino, 2 tallos de apio, 1/2 piña.
Batido 3: 1 manzanas, 1 raíz de remolacha, 1 trocito de jengibre (del tamaño de la uña del dedo pulgar).
Batido 4: 1 rodaja de piña, 1/2 pepino, 1 ramas de apio, 1 puñado de espinacas.
Batido 5: 1 manzana y una cucharada de tahini.
En todos los casos, se lavan las frutas y las verduras, si no son ecológicas mejor pelarlas, se trocean, se introducen en la batidora, se añade agua y se bate. Cuanto más potente sea la batidora, más liquido queda el batido, y para mi gusto, será más apetecible.
A los cuatro primeros batidos, les echo además una cucharada de semillas de chía o de lino, lo que tenga a mano en ese momento. Al batir las semillas en la batidora no tenemos el problema de la masticación, aunque siempre es más recomendable poner las semillas en remojo la noche anterior.
Os recomiendo empezar con lo que os resulte más fácil y con una o dos opciones, y cuando las hayáis incorporado a vuestra rutina, podréis empezar a variar. Incorporar muchas cosas nuevas a la vez puede resultar agobiante. Y si no tenéis mucho tiempo por las mañanas, podéis dejar preparada la fruta y la verdura troceada en el propio vaso de la batidora  o en una bolsa en el frigorífico. Incluso podéis preparar las raciones de fruta y verdura en bolsas individuales y congelarlas. Así podéis ir sacándolas a medida que las necesitéis. La idea es simplificar al máximo la nueva rutina, hacerla lo más conveniente posible para que resulte más fácil no saltársela.
Como decía al principio, hay infinitas opciones, os animo a que probéis a cambiar vuestro desayuno un día a la semana y observéis cómo os sentís.
Os deseo !felices desayunos!

 

Algunas de mis fuentes de inspiración:
Zumos verdes de Carla Zaplana. Utilizo algunas de sus recetas para zumos, pero en batidos. Si os interesan más los zumos verdes, Carla explica muy bien la diferencia entre los diferentes tipos de extractores.
Curso online para vegetarianos muy verdes de Ana Moreno. Mucho más que desayunos saludables y batidos verdes.

 

2 comentarios en “Entonces, ¿qué desayunas? (desayunos sin gluten y sin lácteos)

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